Bravos tiene su traductor
JOSÉ RUBICCO HUERTAS (Diario El Universal), diciembre 18.- Pedir un pollo asado, un batido de frutas o un postre en un restaurante no es problema para los jugadores importados de Bravos de Margarita. Tampoco una arepa rellena en el estadio, una bebida en el aeropuerto o algún requerimiento especial para la habitación en los hoteles. Allí está Jack Spradlin para ayudarlos.



