“Pacienticos” de Hematología viven la alegría navideña
MARY CANELÓN DELGADO - Sol de Margarita - FOTOS YOSMAR MARTINEZ - Ayer no hubo inyecciones para los 150 pequeños que reciben tratamiento contra el cáncer. Sólo las risas, las golosinas y los juegos estuvieron permitidos. Bravos de Margarita regaló 300 juguetes durante la celebración.
Los 150 niños que reciben tratamiento y control en la Unidad del Banco de Sangre y Hematología del Hospital Luis Ortega de Porlamar disfrutaron ayer de un día de alegría, felicidad, golosinas, diversión, magia y juegos: vivieron su fiesta de Navidad, lejos de las restricciones que suponen sus tratamientos contra el cáncer.
Luisa Narváez, jefa del servicio hematológico del HLO, precisó que el objetivo de la celebración, efectuada en las instalaciones del Parque Guatamare (municipio Arismendi), fue el de “regalarles un día de Navidad en el que se puedan alejar de la angustia propia de la enfermedad que les afecta y que tanto compromete al núcleo familiar. Ofrecerles una fiesta más allá de la inyección, el tapaboca, la dieta y la depresión que sienten por sufrir estas patologías”.
Según la hematóloga, a la fiesta asistieron los “pacienticos en remisión (que ya superaron la enfermedad y siguen en control), los hemofílicos, con deficiencias en los factores de coagulación, con aplasias medulares, linfomas, leucemias y anemias severas”. Las edades de los agasajados iban desde los seis meses de nacidos hasta los 18 años de edad.
La pediatra hematóloga Yadira Rojas, integrante del equipo de Banco de Sangre y Hematología, destacó que la celebración se realizó “gracias a la colaboración de las enfermeras y empleados del servicio médico; así como al apoyo de la empresa pública y privada y la Asociación de Damas del Beisbol Bravos de Margarita”.
EL APORTE DE BRAVOS
Mariela Navarro de Mijares, representante de la Asociación de Damas del Beisbol Bravos de Margarita, detalló que el equipo local hizo un donativo de 10.000 bolívares fuertes para la consolidación de esta celebración.
El aporte quedó distribuido en la entrega de 300 juguetes, la colocación de personal privado de seguridad, una ambulancia, refrigerios y maltas a través de la empresa privada, la instalación de inflables y un show de payasitas y pinta caritas.
Las ocurrencias del divertido Bravín, la mascota del equipo insular, despertó las más fuertes carcajadas de los chiquiticos.
“Es un compromiso de Bravos de Margarita colaborar con la comunidad neoespartana. Y qué mejor que regalar sonrisas a estos pequeños que atraviesan una enfermedad tan difícil”, dice Mariela Navarro.
“Bravos se caracteriza por estar involucrado con la colectividad. Ya el año pasado hicimos nuestros donativos de alimentos con la tragedia de las lluvias. Nuestro objetivo es lograr que la gente se apoye en nosotros porque somos Margarita”, enfatizó Navarro.
SÍ SE PUEDE
María Jaimes, madre de una pequeña de siete años que sufre leucemia linfoide aguda, se conmovió al ver a su hija disfrutar de una merecida fiesta, después de tanto sufrimiento y batallar contra el cáncer que le ataca desde hace un año.
“Sé que con esta celebración navideña mi niña mejorará su disposición para enfrentar lo duro de esta enfermedad”, dijo.
Un adolescente de 14 años, paciente en remisión que sufrió leucemia hace media década, aseguró que “celebraciones como ésta son las que regalan esperanzas de vida. Yo doy testimonio de que sí hay salvación y cura, siempre y cuando el tratamiento se cumpla con fe”, señaló el jovencito.
Anadelis Aguilera es la madre de un pequeño de cinco años con leucemia y ayer, gracias a la fiesta navideña, mostró energía y mejor ánimo. “Sin duda alguna salir de la rutina mejora en un 100 por ciento la respuesta que mi hijo da hacia el tratamiento. Esta diversión elevará su ánimo”, manifiesta la joven madre.



