WEB OFICIAL DE BRAVOS DE MARGARITA

Cuéllar fue quien le enseñó el cambio a Johan Santana

Foto: Edgar Basalo / Prensa Bravos de Margarita
Foto: Edgar Basalo / Prensa Bravos de Margarita

 Efraín Zavarce - EL NACIONAL. Los Mellizos de Minnesota anuncian el ascenso del pitcher zurdo Johan Santana desde los Trappers de Edmonton, su filial triple A, para ocupar el puesto del derecho Brad Radke, colocado en la lista de incapacitados.

Punto de ruptura. Para entonces la transacción pareció intrascendente, incluso en Venezuela, porque el merideño lanzó los dos años previos en las mayores. Sin embargo, el tiempo demostró que aquella fecha significó un punto de ruptura en la carrera del ahora as de los Mets de Nueva York.

De ser un relevista con efectividad de 5.90, Santana se convirtió en un abridor ganador de dos premios Cy Young. Como artífice de esa metamorfosis hay quienes nombran a Bobby Cuéllar, el instructor que ayudó al nativo de Tovar a perfeccionar su cambio de velocidad. No obstante, al coach le cuesta aceptar todo el mérito que se le endilga.

"Yo sólo le pedía que lo lanzara. Le decía: `Ve, tíralo sin mortificarte y después discutimos qué pasó'. Johan sólo necesitaba confiar en su cambio y para eso debía lanzarlo con mayor frecuencia. Gracias a Dios me hizo caso. Después vino el trabajo que hizo el coach de grandes ligas (Rick Anderson) y fue entonces cuando arrancó todo", recordó recientemente Cuéllar, que por estos días actúa como instructor de lanzadores de los Bravos de Margarita".

Santana terminó 2001, su segundo año en la gran carpa, con una lesión en el codo que redujo su actuación con los Mellizos a 43 innings. Muy poco para un pitcher de 22 años de edad sobre el cual existía expectativa. En 2000 trabajó algo más, 86 episodios, siempre en grandes ligas, porque en diciembre de 1999 fue tomado en el draft de regla 5 desde los Astros de Houston por los Marlins de Florida, que a su vez en pocas horas lo enviaron en un cambio a Minnesota, organización que estaba obligada a mantenerlo arriba la temporada siguiente. En total fueron apenas 129 capítulos en dos zafras.

Por eso los Mellizos decidieron que 2002 lo iniciara en la sucursal más próxima a las mayores, con Cuéllar. "Ese año me enviaron a varios muchachos. Era un grupo bastante talentoso, con buenos brazos, en el que también estaba Juan Rincón. Pero los Mellizos querían que prestara especial atención a Johan. Deseaban que lanzara seguido porque casi no lo había hecho en las dos temporadas anteriores y además querían que mejorara su cambio".

Escala necesaria. A Santana le bastaron 48 innings y dos tercios en triple A para demostrar que era poco lo que tenía que hacer en un lugar distinto a la gran carpa.

"Ya en ese tiempo su repertorio era muy bueno", afirmó Cuéllar. Las estadísticas lo abalan, porque en 11 encuentros ponchó a 75 y dejó efectividad de 3.14. "Ningún equipo lo quería ver. Johan era un gran competidor. Salía a ganar todos los juegos".

El técnico nacido en Texas y de abuelos mexicanos recordó principalmente la apertura del 29 de abril de aquel 2002 contra los Zephyrs de New Orleans. En 7 capítulos permitió 4 imparables, otorgó 2 boletos y ponchó a 16. "Esa fue una noche especial", dijo con evidente satisfacción aún siete años después. Hoy Cuéllar no titubea al asegurar que el paso por Edmonton en esa campaña era necesario para Santana, "porque tenía cosas que mejorar. Por ejemplo, sus movimientos a veces no eran buenos y por eso muchas veces carecía de control y comando en sus envíos. La mecánica de un pitcher hace que lance strikes".

Después de esa pasantía por la Liga de la Costa del Pacífico el reserva de los Navegantes del Magallanes no regresó a las menores.

La impresión de Rondón

Cuéllar reconoció que vio a varios jóvenes talentosos durante la primera mitad del actual torneo, pero hubo uno que sobresalió. "¿Cómo se llama el muchacho del Caracas?, ¿Rondón?", preguntó el ex pitcher de grandes ligas para confirmar que se refería al derecho de los Leones. "Lanzó muy bien. Tenía fluidez en su mecánica. Se le veía con mucha confianza en lo que hacía y control de la situación. Definitivamente se quedó en mi mente".


Publicidad Síragon Publicidad Publicidad