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La historia de “Gasolina”

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(Tomado del Diario Panorama de Maracaibo). Carlos Ledezma puede ser un nombre común y corriente para muchos aficionados al béisbol, pero este hombre, mejor conocido como “Gasolina” fue el primer cuidacuartos de Águilas del Zulia, en 1969, su año de estreno en la liga venezolana.

Llegó de la mano de Luis Aparicio, no sólo a Maracaibo, sino al béisbol profesional, y llegó a convertirse en otro representante criollo en las Grandes Ligas.

“Aparicio vivía en una pensión en Maiquetía, cuando jugaba con La Guaira, y un día me preguntó, ‘¿quieres trabajar en el béisbol profesional?”.

La interrogante del entonces estelar grandeliga fue respondida de manera afirmativa y el actual Salón de la Fama le dijo, “bueno, montate”.

“Tenía un Cadillac nuevecito, y de una vez me llevó a trabajar en Tiburones”, recordó el actual trainer de Bravos de Margarita, recordando sus inicios en la pelota.

Y fue el mismo Aparicio, nombrado mánager en las nacientes Águilas, quien lo trajo para Maracaibo, donde conoció a un trainer de los Expos de Montreal que lo ayudó a progresar.

“En 1971 vino un trainer llamado Joe Liscio y a él le gustó cómo trabajaba, y me dijo que me quería llevar a Estados Unidos”, rememoró. “Le dije, ‘ok’, pero nunca creí que fuera en serio”.

“Gasolina”, decidido a progresar, alternó su trabajo con los estudios y en 1976 se graduó para empezar a ejercer su actual profesión.

“Fui jefe de trainers de ligas menores de los Piratas de Pittsburgh en 1991, y desde 1993 hasta 1997 fui jefe del clubhouse visitante de los Marlins”.

En Florida, precisamente en su último año, saboreó el éxito de un título de Serie Mundial como miembro de la organización.

“Desde 1998 hasta 2002 estuve con Tampa Bay y desde entonces me alejé de las Grandes Ligas”, acotó Ledezma, quien ha seguido activo como ayudante de ligas menores con los Dodgers en el norte y ahora con Bravos en Venezuela.

“Desde 1989 no trabajaba en Venezuela”, apuntó “Gasolina”, quien estaba en su residencia, en Estados Unidos, descansando cuando recibió una llamada de Rubén Mijares, actual gerente general de Bravos. “Él me dijo que me quería llevar para Margarita y desde el año pasado estoy con ellos”.

Ahora, con 61 años, “Gasolina” sigue su recorrido en el béisbol como uno de los trainers más reconocidos del país... Y gracias a Luis Aparicio.


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