Kenny Ray: "vine a triunfar"
Prensa Bravos de Margarita, noviembre 14. Llegó al club house de los Bravos como a eso de las 4 de la tarde. Una maleta grande un bolso de los Rocosos de Colorado y otro de mano, constituían su equipaje. "¿Donde están las regaderas?, "¿Dónde está mi uniforme? ¡Quiero jugar desde hoy mismo!".
Parecía un volcán que se las ingeniaba para contener su erupción. Casualmente nos encontrábamos por allí, cuando estrechó nuestra mano y en perfecto castellano exclamó: "Mucho gusto, Kenny Ray".
Aquel lanzador rezumaba vigor y cuando subía los escalones que le conducían al club house de los Bravos, señaló - esta vez en inglés -"vine a triunfar".
Lo que vimos a media tarde en el club house, lo certificamos en el inicio del noveno inning del juego que los Bravos ganaron 2-1 a los Leones del Caracas, algunas horas después.
El hombre se montó sobre el montículo y ponchó a los tres caraquistas que enfrentó, Sus movimientos y envíos no disimulaban la sapiencia acumulada tras 15 años de brega en ligas menores y como ñapa dos más en las Mayores.
Ray llegó para ayudar a Bravos. Lo prometió y empezó a cumplirlo. Una sóla actuación le bastó para meterse al público en el bolsillo.



