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Caída del pitcheo en dolorosa derrota

Foto: Edgar Basalo / Prensa Bravos de Margarita
Foto: Edgar Basalo / Prensa Bravos de Margarita

Prensa Bravos de Margarita, octubre 29. Hay derrotas que duelen. Fabricar 17 carreras  y salir del estadio en silencio y por la puerta trasera, no es cosa de verse todos los días.

Los Bravos saltaron al terreno en busca de su décimo triunfo y de una segunda barrida en menos de una semana contra los Tiburones de La Guaira. Y cuando el juego marchaba por el quinto acto, parecía encaminado por ese sendero, dado que la pizarra mostraba sólida ventaja de 15-9 a favor de los insulares.

Pero los Tiburones, golpeados por la humillación de ocho derrotas consecutivas y persuadidos de ganar a toda costa, nunca se entregaron para al final salir victoriosos 18-17.

El pitcheo de los Bravos, especialmente su bullpen, se grupo de lanzadores que se ha mostrado intraficable a lo largo de la campaña, en este juego se vino al suelo, al punto que puso a pensar a la gerencia sobre la posibilidad de hacer ajustes en el relevo importados. Los señores Michael O´Connor, Damian Moss y Zach Simons, realmente fueron inconsistentes, lo mismo que Alex Serrano. En suma, el pitcheo resultó la nota amarga en un juego que resultó reconfortante para los Tiburones y que pudiese ser contraproducente para la tropa dirigida por Luis Dorante.

La Guaira necesitaba con urgencia una victoria que le permitiera salir del mal momento, que ha llegado a poner en peligro el cargo de Carlos Subero como mánager. Por su parte, los Bravos sufren una derrota que tendrán que saber asimilarla. No pocas veces un resultado como éste, atenta contra la estabilidad del club que la sufre.

La ofensiva de los Bravos respondió. Marcó la bicoca de 17 anotaciones. Pero el pitcheo, que recibió semejante apoyo, se desplomó en todas sus líneas. Desde el abridor Jesús Silva hasta la mayoría de los relevistas.

La difícil serie que comenzará mañana contra Cardenales de Lara precisará de unos Bravos desprovistos de cualquier secuela dejada por esta derrota. Los pájaros rojos siempre han jugado bien en el estadio "Nueva Esparta" y los insulares tendrán que estar ojo avizor ante cualquier contingencia.

La serie será dura. Es necesario pasar la página de este revés en el menor tiempo posible. De no ser así, el equipo podría enredarse y correr el peligro de perder el buen ritmo observado hasta ahora. Ojalá que esto no suceda y puedan los Bravos volver con velocidad meteórica a su admirable juego de conjunto, que en esta caída también observó errores en jugadas que resultaron decisivas. Algo que tampoco ha sido común en lo que va de campaña.


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