Héroes del Club House
Prensa Bravos de Margarita, octubre 17. "¡Francisco!..¿Dónde está mi uniforme?"... "¡Javier!....¡Púleme los zapatos!"..."¡Freddy!...¿Llegó la comida?.
Expresiones como las precitadas representan el pan de cada día en un club house. Es cierto que los peloteros son los que dan la cara por el equipo, los que se encargan de encarnar su imagen. Pero no lo es menos que la labor de los cuidacuartos es tesonera y posee más importancia que la mostrada a simple vista.
Francisco Méndez es el jefe del club house de los Bravos. Y él lo demuestra con diversas actividades. Desde lavar uniformes hasta mantener arreglados los cubículos de cada pelotero.
Javier Millán le brinda ayuda y también colabora con el agua, el café y otras tareas necesarias para que los peloteros se sientan a gusto.
Carlos Millán , su hermano, es el encargado del club house del equipo visitante. Allí colabora con sus colegas de los equipos rivales para que los miembros del club de la visita se sientan como en casa. Aunque en el caso del estadio "Nueva Esparta", el club house visitante - primera base - está pintado de rosado, especie de artimaña para que los jugadores contrarios se sientan incómodos.
Freddy Urdaneta y Francisco Dorante, éste último hijo del mánager Luis Dorante, cierran el line up del club house. También trabajan para mantener el mejor de los ambientes para los integrantes de Bravos. Por supuesto, los peloteros retribuyen del mejor modo todos los servicios que prestan estos héroes anónimos, que al final hasta llegan a convertirse en sus confidentes. No olviden, que el club house es el santuario del pelotero. Y allí, muchas cosas suelen ocurrir como parte del adorno a un triunfo o a una derrota.



