Dionisio Acosta dejó el diamante terrenal
ISMAEL G. GRANADILLO N. ( Prensa LVBP), enero 17.- A menos de una semana de la noticia del fallecimiento de Enzo Hernández, otro célebre personaje de la pelota rentada nacional dice adiós de forma física a este mundo. Dionisio Acosta, ex jugador de los Navegantes del Magallanes, Leones del Caracas, Licoreros de Pampero, Indios de Oriente y Tiburones de La Guaira, falleció este miércoles a la edad de 83 años.
Sin embargo, el mayor impacto de Acosta no fue como jugador (fue un receptor que estuvo por 13 temporadas en la LVBP, así como también en las menores en las menores de los Orioles de Baltimore y en México), sino que lo hizo después de colgar los aperos, pues desde su retiro como pelotero en 1967 estuvo al frente de la Asociación Única de Peloteros Profesionales de Venezuela, cargo que desempeñó por 24 años.
Entre sus logros al frente del sindicato de peloteros estuvo el conseguir mejoras en la repartición de los beneficios que conseguían los jugadores y para lograr estas metas llegó a comandar la segunda huelga que ha vivido la Liga Venezolana de Beisbol Profesional en su historia y la cual llegó a dar como resultado la suspensión de la postemporada de la campaña 1973-1974.
La noticia de su fallecimiento la dio a conocer a algunos comunicadores sociales, Rubén Mijares, gerente general de Bravos de Margarita. La Junta Directiva de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional, conjuntamente con el personal que labora en las oficinas de la liga, se unen al duelo que embarga a la familia Acosta en estos momentos.
Paz a sus restos.
N. de. R. A la nota oficial de la LVBP, nos permitimos agregar que Dionisio Acosta fue un excelente líder gremial, que supo dar vida a la Confederación de Peloteros del Caribe (Conpeproca), más allá de haber modernizado y robustecido a la Asociación de Peloteros de Venezuela, que bajo su égida vivió sus años de esplendor. Encarnó la verdadera figura del dirigente, honesto, trabajador, ejemplar. Gozó del respeto de todos los directivos del beisbol profesional, aún en los momentos de mayor conflicto. Sin duda, Dionisio fue un gran valor, cuyo ejemplo debe perdurar para las nueves generaciones. Un gran honor, el ser honrado por la amistad de un buen hombre. ¡Hasta siempre, viejo amigo!



