Prado supera las desventuras
Prensa Bravos de Margarita, octubre 4.- Cuando concluyó la temporada 2011-12, a despecho de la temprana eliminación de Bravos de Margarita, el relevista Marcel Prado tenía motivos para sonreír. Regresaba a su Maracaibo natal con un contrato bajo el brazo, que le acreditaba para regresar al Beisbol Organizado, esta vez con los Nacionales de Washington.
Reportó al campo de entrenamientos de liga menor,acumuló 7.1 innings en relevos, consintió cuatro hits, no aceptó carreras, no otorgó boletos y ponchó a siete. Una actuación que tenía muy contento al maracucho, hasta que fue llamado a la oficina del mánager.
"No te imaginas cuán contento me dirigí a la oficina del mánager. Me dije: "seguro me llevarán al equipo grande"... Cuán equivocado estaba.... El mánager me citó para decirme que estaba despedido. Que me había visto muy bien en los entrenamientos, pero que no había cupo para mí. No pude evitar la tristeza, ante lo que considero fue una injusticia", expresa Prado sin disimular una natural frustración.
Al rescate
Luego de quedar cesante y sabedora del gran trabajo realizado el pasado año con Bravos, la Liga Independiente vino al rescate.
El equipo Diablos de El Paso me ofreció contrato, lo acepté y creo que tuve una buena temporada", dijo el zuliano.
Y vaya que tiene razón. Logró hasta 15 salvados y se convirtió en el cerrojo del equipo, luego de comenzar como set-up.
"Esa actuación me hizo superar la amargura que sentí durante el mes de marzo", agregó Prado, poco antes de salir a calentar su brazo, en el estadio "Ángel Brito" de El Cardón, base de pretemporada de Bravos.
El futuro
Marcel Prado no tira la toalla. Está convencido que no sólo puede lanzar en ligas menores, sino que también puede hacerlo en Grandes Ligas.
"Otra buena temporada con Bravos me ayudará", señala Marcel, consciente de que nuevamente será una de las piezas de fuste dentro del bullpen del club. "Tengo las condiciones y considero que tengo todo en regla para volver definitivamente al Beisbol Organizado", expresó pleno de convicción.



