Sexto revés para Paulino
Prensa Bravos de Margarita, agosto 5. Felipe Paulino regresó a los Astros de Houston... Y los Gigantes de San Francisco lo volvieron a derrotar.
Esta vez sobre el terreno del Parque Minute Maid, el hogar de los Astros, paulino lo intentó. Pero los bates Gigantes volvieron a descifrarle y a explotarle para finalmente imponerse 8-1.
A diferencia del 3 de julio, cuando el venezolano fue masacrado con nueve carreras - ocho limpias - en el corto tramo de dos episodios, esta vez Paulino pudo ir ir a 4.1 innings, trayecto en el cual soportó castigo de nueve hits y cinco anotaciones, todas ellas merecidas.
"Tuvo problemas para conseguir el envío indicado para someter a sus rivales", señaló Ceciil Cooper, mánager de los siderales. Su repertorio es bueno, también su velocidad. Pero se equivoca al momento de colocar envíos en momentos claves. Los contrarios generalmente saben cuando les vendrá con determinado envío que ellos esperan con paciencia. Y tales lanzamientos , que podrían confundir a los toleteros en caso de cumplir con los requisitos necesarios, no satisfacen el objetivo al carecer de calidad",
Clara como el agua la radiografía de Cooper. No en balde, en su época de activista se caracterizó por ser un fino bateador; hombre que sabía qué hacer para domar lanzadores desde la caja de bateo.
"Paulino posee buena pasta, pero debemos ser pacientes con él. No olvidemos que perdió todo el 2008 por afrontar lesiones en su brazo. Me consta que tiene un brazo apto para sacar outs en Grandes Ligas. Creo que debe pasar por varios sinsabores antes de encarrilarse por la ruta ganadora. Confío que en cualquier momento conjugará los factores y empezará a rendir con varias victorias", agregó el estratega.
Comparada con la mascare sufrida en San Francisco el pasado 3 de julio y pese a que la derrota volvió a pintarse en el récord de Felipe, hubo algunos factores que pudieran servir de soporte a los vaticinios de Cooper. En la casa de los Gigantes aceptó dos vuelacercas, mientras que anoche ocho de los nueve hits que toleró resultaron sencillos. Ninguno de los batazos se fue del parque, algo loable si tomamos en cuenta que los Gigantes resultan un conjunto que posee buena dosis de fuerza.
"Volví de AAA con la convicción de ganar. Mi recta estuvo fuerte, sólo que no la pude mover del centro del plato", indicó Paulino. "Cuando la subía o la bajaba, los bateadores de los Gigantes hacían los ajustes necesarios. Si analizan observarán que varios de los hits que me conectaron, salieron de batazos por el suelo, que siempre encontraron el agujero para burlas a los guantes del cuadro interior. Bueno, ese es el beisbol Sólo me queda trabajar sin descanso y realizar mis propios ajustes, luego de estas agrias experiencias que he vivido. Mi problema es la consistencia. Mi objetivo es tratar de encontrar el camino para hilvanar siete entradas de calidad en cada apertura que tenga. Debo ser coherente con mis envíos y la tarea de rendir", filosofó el lanzador nativo, al cual reconocen como dominicano en los predios de Houston.
Paulino dejó su marca en 2-6 y en esta ocasión concedió dos boletos y recetó dos ponches. Su promedio de bateadores embasados por inning quedó en 1.80 y su efectividad en 7.28. Numeros prohibitivos para un lanzador que desee hacer vida en la rotación abridora de un club de Grandes Ligas. Máxime cuando llegó al juego de anoche con una efectividad de 7.04 - alta de por sí - y abandonó el encuentro con un promedio más elevado de carreras limpias aceptadas.
Al bate se fue de 1-0 con un ponche para quedar en .067 puntos. Realizó 89 lanzamientos con 53 en zona de strike. Enfrentó a un total de 24.



