Aníbal está lleno de aspiraciones
Texto: Octavio Sequera (Diario Las Américas)/Luis Enrique Rangel (El Nuevo Herald)/ Foto: David Santiago: El Nuevo Herald, febrero 26.- Después de un 2011, lleno de buena salud y una consistencia indudable, el lanzador venezolano Aníbal Sánchez espera repetir el nivel de la temporada pasada. “La meta principal es lograr mis 32 salidas, estar fuerte, que mi brazo responda, especialmente en una temporada tan larga como esta. Estoy trabajando en el control de mis envíos y quiero estar bien para ganar”.
Sanchez, quien se perfila como el tercero en la rotación de los Marlins de Mami, confía en el respaldo de sus compañeros en el bullpen. “Hemos ensamblado un buen grupo, todos queremos el éxito y eso significa que estamos unidos como equipo”.
Feliz cumpleaños
Mañana, el suramericano cumplirá 28 años y con esa edad, tiene marca de 39 triunfos con 38 reveses. Sin embargo, es uno de los 272 lanzadores que han logrado un juego sin hits ni carreras en las Grandes Ligas y el último, en lograr la hazaña con la camiseta de los Marlins. Sin embargo, la ambición es una de sus características principales. “Quiero ganar más, quiero más victorias. Los años mas recientes, he tenido una gran cantidad de salidas que terminaron sin decisión, eso es pasado y quisiera que las cosas fuesen diferentes”. “ Obviamente, es muy bueno para uno como pitcher, saber que tienes una ofensiva que te va a ayudar y una directiva que sabe lo que quiere”
Satisfecho con el manager
El venezolano, tiene seis temporadas completas en el mejor béisbol del mundo, todas con el conjunto de Miami. La llegada de su compatriota Oswaldo Guillén, como nuevo manager de la novena, es algo que el serpentinero recibió con mucha satisfacción. “ Es un motivo de alegría, de felicidad, saber que tienes un manager como Guillén, te ayuda a jugar mejor, a dar lo máximo de ti, porque estas consciente de que tienes a alguien que te va a apoyar”. Precisamente, el apoyo de su dirigente, es lo que mas le importa. “Me gustó mucho la manera como Oswaldo inició los entrenamientos, fue un discurso inspirador, pero mas allá, de las palabras, realmente me importa mucho su actitud desafiante; Ozzie quiere ganar y eso es algo que todo tenemos en común”.
La temporada pasada, Anibal dejó una efectividad de 3.67, con récord negativo : 8-9, en el marco de su segunda campaña consecutiva con 32 aperturas. En total suma 673.1 entradas lanzadas, con 566 ponches propinados, de por vida.
Sin duda....¡Quiere más!
Febrero se está convirtiendo en sinónimo de felicidad para Aníbal Sánchez. El segundo mes del año le deparó dos grandes noticias, el saber que su esposa espera un bebé, y el haberle ganado a los Marlins de Miami el proceso de arbitraje que le permitirá recibir el salario más alto que ha tenido en su vida.
Pero el pitcher venezolano quiere más.
“Me gustaría ir al Juego de las Estrellas, estar metido en la disputa por el Cy Young y ganar la Serie Mundial”, aseguró el serpentinero.
Sus aspiraciones son altas, aunque no imposibles.
Por ejemplo, en el 2011, su nombre se mencionó como el posible candidato de los peces para el clásico de mitad de temporada. Y si bien no estuvo ni de cerca en la lucha por el premio al mejor lanzador, vale recordar que llegó en una ocasión al noveno inning sin permitir hits y en otra al séptimo episodio, es decir, en uno de sus mejores días puede ser tan efectivo como el más sobresaliente serpentinero de la gran carpa.
“La cuestión es encontrar la consistencia. Estoy trabajando para ello. Quiero lanzar nueve innings, quisiera tener más control y hacer menos pitcheos a los bateadores. Me ha pasado que a veces me dan muchos fouls y eso me sube el conteo”, señaló el derecho que realizó 3.89 envíos por bateador, la novena cifra más alta en la Liga Nacional.
¿La Serie Mundial?
“Tenemos un gran equipo. Estoy seguro que este año los playoffs están por venir. Para eso me he preparado”, aseguró. “Si mantenemos los juegos cerrados vamos a tener muchas victorias, no como el año pasado, que perdimos muchos de esos partidos”.
Y si muchos de esos encuentros cerrados se decantan a favor de los peces, también significará un incremento en las victorias de Sánchez, quien se impuso en ocho ocasiones en el 2011, una cifra que pudo haber sido mayor de haber tenido un mayor soporte ofensivo.
“Quiero estar saludable, esa es mi meta, pero también quiero superar las victorias. Los juegos ganados son importantes para mí. Quisiera ganar más”, recalcó.
Las estadísticas ciertamente reconocen la poca suerte que ha tenido Sánchez a la hora de abultar su columna de triunfos. Desde el 2009 ha ganado 25 veces con 3.66 de efectividad, y sólo dos lanzadores con menos de 3.70 de porcentaje de carreras limpias permitidas con más de 400 innings en ese lapso tienen menos triunfos.
En el 2011, por ejemplo, sus compañeros lo apoyaron con un promedio de 4.90 anotaciones por juego, la quinta cifra más baja entre todos los abridores de la Liga Nacional.
Estos números, más allá de los triunfos, fueron los que privaron a la hora de que los jueces decidieran a principios de mes en St. Petersburg que merecía el salario que estaba pidiendo ($8 millones) en el siempre difícil arbitraje, un proceso al que asistió por primera vez.
“Aprendí mucho. Son experiencias vividas. Uno nunca sabe las vueltas que da el mundo, y te toca ser agente o un gerente general. Igual entendí que es un negocio, que si estuviera al lado de ellos también hiciera lo mismo. No fue nada personal”, puntualizó.
Ahora Sánchez se prepara para afrontar lo que pudiera ser su última contienda con la camiseta de Miami, ya que será elegible a la agencia libre y los peces no han negociado una posible extensión de contrato.
“No estoy pendiente de eso, lo que más me preocupa ahora es la temporada. Si me hacen una buena oferta, perfecto, pero lo que no quiero es una negociación larga en la mitad de la campaña”, enfatizó.



