Último swing del campamento vacacional
EL SOL DE MARGARITA, agosto 27.- El último swing de los Bravitos por este año se efectuó hoy. El campamento de beisbol de los Bravos de Margarita concluyó en la comunidad de La Rinconada, en Antolín del Campo.
Los 108 peloteritos que formaron la plantilla en la última etapa del quinto campamento de beisbol, con más alegría que tristeza, dijeron adiós y cerraron el plan vacacional por este año.
El camping peloteril sumó en cuatro fases las risas y ocurrencias de 558 participantes que hicieron de los campos de beisbol de cuatro comunidades, el diamante de juego de los futuros jugadores de Bravos de Margarita.
El campamento auspiciado por la organización del beisbol rentado Bravos de Margarita, benefició a niños y niñas en edades comprendidas entre los seis y los 14 años.
El programa pasó en su cronograma de actividades por las comunidades de Punta de Piedras, Juan Griego y Guatamare para culminar en La Rinconada.
El grupo de entrenadores se basó en la fundamentación de las herramientas básicas de la pelota, desde el fildear, pasando por el corrido de bases, la mecánica del bateo y el lanzamiento. Además reforzaron los valores de compañerismo, disciplina y criterio en cada uno de los participantes.
El staff de entrenadores estuvo conformado por Virgilio Velásquez, Amalio Carreño, Fidel Velásquez, Morel Rojas y Carlos Velásquez, todos dispuestos a transmitir conocimientos, habilidades y destrezas a todos los participantes.
Los jóvenes y entrenadores conformaron un homogéneo grupo de trabajo que tradujo en una experiencia más allá de motivadora, una experiencia de vida.
El entrenador Virgilio Velásquez señaló la importancia del trabajo duro, la disciplina, el compañerismo y la dedicación, herramientas que se trabajan día a día en el campamento.Resaltó el impacto de esta actividad y las metas que se han alcanzado con el proyecto.
“El éxito del programa radica en la compenetración entre los muchachos, los entrenadores, los padres, amor por el deporte y la identidad de los participantes por la organización”, aseguró Velásquez.
Para finalizar, a cada participante le fue entregado un certificado de asistencia, así como una franela alusiva al campamento. Todos se marcharon con felicidad, nuevas amistades y satisfacción, con la convicción de “volver el próximo año para ser un bravito”.



