Aníbal rasguñó la gloria
Joe Frisaro (MLB.com)/ Prensa Bravos de Margarita, abril 23.- Aníbal Sánchez no es ajeno a lanzar un juego sin hits.
Como novato en 2006, blanqueó a las Cascabeles de Arizona en una noche histórica. La noche del viernes, Sánchez estuvo muy cerca de convertirse en sólo el 29º lanzador que repite la hazaña al menos dos veces.
Sánchez dejó a los Rocosos sin hit hasta la novena entrada, antes de que Dexter Fowler abriera el inning con sencillo de bate roto sencillo al jardín derecho.
Después de ver cómo se desvanecía la posibilidad de la hazaña, Sánchez todavía fue capaz de cerrar la noche con juego de un hit y completar la victoria 4-1 frente a 15.069 en el Estadio "Sun Life" de Miami.
"Todo estaba funcionando hoy", dijo Sánchez, cuya recta osciló entre las 94 y 95 mph. "En mi última salida, vi que mi velocidad era buena. Sé que estoy tirando más duro que el año pasado. Lo estoy sintiendo en este momento. Estoy usando mi bola de costura para propinar ponches".
Sánchez (1-1) ciertamente fue magistral en su actuación de 124 pitcheos, que proyectó a los Marlins a su cuarto triunfo consecutivo.
A medida que el juego avanzaba, Sánchez lo hizo todo para lanzar su segundo juego sin hits. Ponchó a nueve, con cinco viene después de la quinta entrada, para así igualar su tope, establecido en San Francisco el pasado 29 de julio.
El 6 de septiembre de 2006, Sánchez sometió 2-0 a las Cascabeles, lanzando el cuarto partido sin hits en la historia de los Marlins. Realizó 103 lanzamientos en lo que fue su apertura número 13 en las Mayores.
-¿Existen semejanzas entre '06 y el viernes?
"Cada situación es diferente", dijo el nativo de Venezuela, que tenía a su familia entre los espectadores del juego. "Hoy es un día diferente. Yo no estaba pensando mucho acerca de eso (el juego sin hits). En lo que toda vía es el principio de la temporada, estoy feliz de lanzar mi primer juego completo. Quiero lanzar un montón de entradas este año, y asegurarme de que todo está bien con mi cuerpo".
Pese a las lesiones...
La carrera de Sánchez se ha visto frenada por las lesiones, incluyendo una cirugía del hombro derecho en 2007.
Dexter Fowler arruinó la joya sobre el envío número 116 de Sánchez, una recta de 93 millas por hora que depositó en el jardín derecho.
El segunda base venezolano Omar Infante salió a buscar este machucón con ojos, el cual se escurrió a centímetros de su guante.
"No me dio tiempo el batazo para llegarle.", dijo Infante. "Esa pelota combinó giros, lentitud y colocación, además de la velocidad que en sus piernas lleva Fowler."
Infante había mantenido el juego sin hit en la octava entrada, cuando atrapó una línea suave del también venezolano José Celestino López, que se dirigía hacia el jardín central.
"A López le gusta batear por el centro", dijo Infante. "Es mi compatriota y lo conozco desde hace tiempo. Por ello le jugué por el centro. Quise repetir lo mismo con Fowler. Por ello no tuve el alcance suficiente para llegarle a su machucón".
Sánchez pudo completar el juego gracias a una doble matanza apoyada en espectacular fildeo de Scott Cousins en el jardín quierdo, quien capturó guante contra la grama, una granada disparara por el también venezolano Jonnathan Herrera.
En la creencia que la bola caería, Fowler corrió hacia segunda y no tuvo tiempo de volver a la inicial.
El juego terminó con un rodado de Carlos González - otro venezolano - a la primera base y que necesitó la asistencia de Sánchez para el out final.
"Aníbal tiene un enfoque mental muy fuerte para el juego", dijo Rodríguez. "Se requiere fortaleza mental para mantener la compostura, y lo hizo", expresó el mánager de los Marlins, Edwin Rodríguez.
Tributo al esfuerzo
Luego de las celebraciones de rigor, Aníbal regresó a la realidad del club house y rindió tributo a su trabajo de 124 lanzamientos. Una enorme bolsa de hielo fue colocada sobre su hombro derecho, mientras otra hacía diana en su brazo y una tercera en su pantorrilla derecha, mientras trataba de descansar sentado en una silla, al compás de unas muecas".
"Como pueden ver, tratar de lanzar un juego sin recibir carreras no es algo fácil", dijo en tono de broma.
La única carrera que Sánchez recibió fue sucia. Sobre la silla trataba de sacudirse la decepción de quedar a punto de lograr otro juego sin hit.
"Fue impresionante tener la oportunidad de casi terminar un juego sin recibir hit'', dijo tal vez a modo de autoconsuelo. "Me siento emocionado''.
La posibilidad del no hit no run, dejó a un lado la expectativa inicial que arropó este desafío: el duelo número 54 entre lanzadores criollos en las Mayores.
Anibal Sanchez dejó su marca en 1-1 y estuvo a tres outs del segundo no hit de su carrera. Por su parte, Jhoulys Chacin perdió su invicto y queda en 3-1.
Según el Elias Sports Bureau, Aníbal tiene un no hit no run y dos juegos completos de un hit. Desde 2006, sólo él venezolano suma actuaciones de este corte entre todos los lanzadores de las Grandes Ligas.
La efectividad del maracayero desciende de 5.51 a 3.55 y su promedio de embasados por inning se detiene en 1.46. Esta fue su segunda salida de calidad consecutiva.
Entre sus 124 lanzamientos, el maracayero sumó 78 strikes. En lo que toca a su desempeño en duelos de criollos, su marca se coloca en 2-0. vale agregar que su antagonista en esta oportunidad, el zuliano Jhoulys Chacin, ha perdido los tres desafíos entre venezolanos en que ha actuado.
Para cerrar este grueso capítulo de Aníbal, hay que indicar que encaró a 38 bateadores.
Actuó Paulino
Definitivamente, el encuentro tuvo sabor venezolano, pues ocho nativos se vieron sobre el terreno del Sun Lige. Por los Marlins estuvieron Aníbal Sánchez y Omar Infante. Por los Rocosos actuaron Jhoulys Chacín, Franklin Morales, José Celestino López, Jonnathan Herrera, Carlos González y Felipe Paulino.
Precisamente, Felipe trabajó dos tercios de inning con dos hits, un boleto y un ponche. Su efectividad bajó de 8.10 a 7.36 y su promedio de embasado por inning queda en un alto 2.18.
Realizó 20 pitcheos, de los cuales sólo ocho cayeron en strikes. Enfrentó a cinco bateadores.
Alberto en blanco
En San Diego, donde los Padres recibián a los Filis de Filadelfia, quienes blanqueron por segundo día al hilo - esta vez 2-0 -, Alberto González ligó de 2-0 con boleto. Su average bajó a .217 puntos.



