
Prensa Bravos de Margarita, enero 22. Distinto el panorama que se observa por estos días en el estadio "Nueva Esparta", hogar de los Bravos de Margarita.
Ya se marcharon los jugadores importados, también los criollos regresaron a sus hogares, lo mismo que los miembros del cuerpo técnico.
Con esa quietud y ya sin la presión del trajín diario que caracterizó a los últimos tres meses, podemos voltear hacia el viernes 9 de octubre, fecha inaugural del torneo 2009-10 y venirnos como en una autopista hasta la fecha actual.
Por aquellos días, una espada blandía sobre el cuello del equipo. Una mala temporada 2008-2009, donde la eliminación en la primera vuelta había asfixiado al conjunto. La posibilidad de reeditar tal película de terror, preocupaqba a muchos en el club, pese al desbordante optimismo reinante desde el 21 de septiembre, fecha en la cual habían comenzado los entrenamientos en este recinto de Guatamare.
El gerente general Rubén Mijares defendió la tesis de traer siete lanzadores importados y un jugador de posición - que resultó ser el antesalista Neil Walker, prospecto de los Piratas de Pittsburgh - la cual dejaba caer el peso fundamental del conjunto sobre los hombros de los nativos.
La fórmula arrancó por los senderos del éxito. A despecho de la inconsistencia mostrada por los relevistas Damian Moss, Zach Simmons y Michael O´Connor, los abridores Alberto Bastardo, Carlos Monasterio y Nic Ungs sacaban la cara, mientras Jesús Silva y Tim Harikkala transitaban con cierta dificultad.
En contraparte, los batazos fluían. Selwyn Langaigne, en su primera campaña con el club, se unió a René Reyes y Frank Díaz para constituir una línea media de terror para el pitcheo contrario. Al mismo tiempo, Javier Brito no terminaba de cuajar en la inicial y ofensivamente afrontaba problemas.
El mánager Luis Dorante empezó a experimentar y dio mayores oportuniades a Dennis Abreu y también a William Bergolla, a quien colocaba en la intermedia. Poco a poco empezó a perfilar su club.
Octubre fue luminoso, pese a que las dificultades en el pitcheo relevo empezaban a aflorar para hacerse más evidentes al llegar noviembre. A la crisis de Moss, O´Connor y Simmons, se unío Edgar Martínez, quien respondía a cabalidad en una buena cantidad de ocasiones, mientras que en otras fallaba en la hora buena. Llegaba el momento de realizar los primeros ajustes.
Bravos disfrutaba de un boyante tercer lugar, mientras que Navegantes del Magallanes y Leones del Caracas se escapaan en su lucha por el primer lugar, tal y como fue todo el libreto escrito a lo largo de la rueda eliminatoria.
Pero aquel tercer lugar había que cuidarlo y por ello era necesario reforzar algunas posiciones.
"El Duque", Broker, Alfonseca, Ray y Pill
Para lo que sería el segundo tercio de campaña, se concluyó que el pitcheo de relevo necesitaba fortificarse, lo mismo que el abridor y también la alineación. El pitcheo de los rivales tya no concedía tantas bondades como al principio y sus bateadores tampoco resultaban tan vulnerables. Las tuercas se apretaban y Bravos, bien metido en la clasirficación, no podía darse el lujo de conceder brechas y ventajas.
Se realizaron entonces dos contrataciones que estremecieron las páginas deportivas: Orlando "El Duque" Hernández y el jardinero John Bowker. Subyacentes aparecían los relevistas Kenny Ray, Antonio Alfonseca y el inicialista Brett Pill, de quienes hablaremos más adelante con mayor profundidad.
"El Duque" se unió al equipo la tarde del sábado 7 de noviembre en la ciudad de Maracaibo. Sin afeites, con aires de humildad y con la radiante simpatía propia del cubano, confesó que venía a fajarse por lo Bravos. Y así lo hizo por algo más de un mes.
Por su parte, Bowker llegó una semana más tarde y desde el primer instante a este prospectazo de los Gigantes de San Francisco, campeón bate de la Liga de la Costa del Pacífico, se le vio incómodo entre nosotros. El día jueves de la semana siguiente, Bowker se embarcaba de regreso a EE.UU., no sin antes tener una conversación bastante agria con el gerente general Rubén Mijares, quien le hizo saber con claridad meridiana cuán decepcionado estaba con su comportamiento. De hecho, la "gracia" y sus poses de "divo", le costaron bien caro a este señor dentro de los propios Gigantes, pues quedó fuera de los planes del club para la temporada 2010.
O´Connor, Simmons y Moss, salieron del conjunto por bajo rendimiento y le sustituyeron los relevistas Kenny Ray y Antonio Alfonseca, amén del inicialista Brett Pill, toda vez que el mánager Dorante y el gerente general Mijares, consideraron que se presentaba el momento de variar la fórmula inicial de siete lanzadores y un jugador de posición en la importaciónm, por la de seis serpentineros y dos bateadores. El momento del torneo, realmente exigía este cambio de estrategia.
Con esa variación, también llegaba el fin de los días de Neil Walker con el club. Aunque su contrato expiraba el 10 de diciembre, debió salir el 18 de noviembre - y en el mismo avión de Bowker - pues su rendimiento decaía y ya no se encontraba a gusto en el país.
Por ello, valió en mucho la actitud tomada por el joven Brett Pill y sobre la cual conversaremos en la segunda parte de este recuento.
[ Agregar Comentario ]
[ Quiero Registrarme ]
Esta es la opinión de los usuarios, no de la bravosdemargarita.com
No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes venezolanas o injuriantes.
Como bravosdemargarita.com nos reservamos el derecho de eliminar los comentarios que consideremos inapropiados.